Las semillas del amor, desde mi corazón

Hace años, cuando estudiaba Botánica, tuve una profesora que me enseño a amar la naturaleza, desde su conocimiento y su sentimiento. Durante un tiempo, devoré libros de la materia, y un día me encontré con uno que expresaba la esencia de la vida, decía que el amor es como una semilla, si se riega y se alimenta germinará y nacerá, si lo cuidamos con esmero y dedicación crecerá y dará sus frutos y nos alimentará toda la vida.

El 3 de Noviembre de 2012 sobre un árbol frondoso y enorme llamado amor, cayó un rayo, malherido y moribundo, una de las ramas que permanecía erguida le dio cobijo (SIlvia) y los árboles del bosque (los amigos) levantaron sus ramas para que no muriese, y le dieron sus nutrientes para que pudiese vivir. Nuevos árboles crecieron desde la esperanza y el amor sin pedir nada a cambio, más que la moneda de la amistad. Y las malas hierbas, que antaño le rodeaban, murieron porque sus sentimientos no eran puros, y el árbol recibía y daba amor, que ellos eran incapaces de metabolizar ahora…

Después de estos  nueve meses y medio, pensaba que mi capacidad de sorprenderme con tantas muestras de amor y cariño, habían llegado al máximo, me equivocaba…

El sábado pasado, Silvia marcó un antes y un después en nuestras vidas, y renovó nuestra savia, para que el amor que sentimos mutuo se expanda, esa rama que me dio cobijo y me arropó en los peores momentos, hizo que la familia y los amigos me sorprendieran, y compartiésemos momentos inolvidables y llenos de emoción, donde un año antes, habíamos celebrado nuestra boda.

Momento de la celebración de renovación de votos

Momento de la celebración de renovación de votos

Renovamos nuestra unión en Agaete, al borde del mar con el Padre Teide arropándonos al fondo, Silvia desde lo más profundo de sus raíces, me dio los frutos del amor, con las cenizas uniéndose, el gris se volvío azul, y yo solo ví océanos, donde dar brazadas juntos y calmar mis heridas…

Los demás árboles se acercaron, y los sentimentos y el amor, inundaron desde el pinar de Tamadaba hasta el último árbol de la Tierra, fue una noche inolvidable…

Hoy este  árbol llamado amor, que crece con su lomo torcido, como las sabinas de la isla Bimbache, está en paz con su rama que le ama, y habita en un bosque llamado Felicidad…

Sabina-el-Hierro

 

2 pensamientos en “Las semillas del amor, desde mi corazón

  1. Medusilla

    Que lindo Eduardo!!! Nos dejas a tod@s sin palabras y mira que es difícil…Besos para ti y Silvia…vuestro arbol del amor seguirá creciendo día a día y nos dará cobijo a todos los que os queremos…

    Responder

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